Ciberseguridad consejos de administración

Ciberseguridad, ¿asignatura pendiente en los consejos de administración 4.0?

La eclosión del coronavirus ha cambiado las reglas del juego en el ámbito corporativo, sacudiendo modelos sociolaborales profundamente arraigados y transformando parte de los sistemas organizativos empresariales que conocíamos hasta la fecha. El confinamiento decretado por la pandemia ha traído un incremento del trabajo en remoto y del uso de Internet, una experiencia urgente, un tanto improvisada y novedosa para muchas compañías, con visos de consolidarse en esta ‘nueva normalidad’.

En este universo ‘hiperconectado’ y totalmente dependiente de la tecnología, la transformación digital ha perdido parte de su esencia disruptiva. El futuro es presente y la ciberseguridad simboliza, hoy en día, un inmenso desafío para empresas, instituciones y particulares. Algo que saben –o deberían saber- muy bien los órganos de gobierno de las mercantiles españolas, con independencia de su naturaleza, tamaño o actividad económica.

¿Por qué ahora?

El teletrabajo aumenta las comunicaciones electrónicas a todos los niveles, con la información, en especial aquella de carácter societario y confidencial, como un activo capital cuya salvaguarda debe constituir una prioridad para la empresa, en general; y para el consejo de administración, en particular. De no hacerlo así, el posible coste financiero, legal y reputacional a pagar derivado de un ataque podría ser muy alto.

Espoleadas con la crisis y ajenas a la cuarentena, las amenazas online, cada vez más complejas y sofisticadas, no han dejado de crecer en los últimos meses: campañas masivas de spam y phising, malware, ransomware, etc. Brechas de seguridad, ventanas por las que se cuelan delincuentes informáticos que obligan a doblar la vigilancia y actuar para resguardar toda esa información privada y comprometida.

Con semejante punto de partida, el riesgo de un ciberataque (y su coste) debería figurar marcado en rojo en la agenda del consejo, principal órgano de dirección. Especialmente ahora con las actuales condiciones de trabajo a distancia, de celebración de reuniones de gobernanza telemáticas y sesiones de deliberación digitalizadas, en cuyo marco legal se continúa avanzando. De ahí la necesidad de adaptarse, intensificar esfuerzos para proteger los sistemas y velar por la correcta custodia de la información sensible.

La importancia de prevenir

La seguridad tecnológica es un aspecto irrenunciable e inaplazable. Una prioridad estratégica que requiere pasar a la acción. En primer lugar, abandonando posiciones reactivas, dotándose de planes de contingencia e infraestructuras para minimizar el riesgo de exposición y evitar al máximo intrusiones no autorizadas; en segundo término, estos protocolos activos de seguridad ayudarán a paliar daños en caso de que se produzcan. Parte del éxito y operatividad de la compañía en el tiempo podrían depender de su correcta puesta en marcha y actualización.

Anticiparse supone un plus para anular vulnerabilidades y potenciar fortalezas. En este sentido, Gobertia se presenta como una solución tecnológica segura y confiable para la gestión eficaz de los órganos de gobierno. Una pasarela especializada que permite acceder a los datos, controlar y proteger su tratamiento, mantener la trazabilidad de todas las acciones y compartir de forma segura información sensible y confidencial.

El reto, ahora, pasa por lograr que la concienciación general se traduzca en un paso al frente, firme y decidido, a la hora de implementar dichos protocolos de seguridad. ¿Está preparada su empresa para hacer frente a estas amenazas y pasar al siguiente nivel?

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